Clases y tipos de dolo

Antes de conocer las clases y tipos de dolo, es necesario recordar que según la Real Academia de la Lengua Española, el dolo se define como la «voluntad deliberada de cometer un delito a sabiendas de su ilicitud» o la «voluntad maliciosa de engañar a alguien, de causar un daño o de incumplir una obligación contraída», es decir, que es la realización de una acción delictiva de manera consciente y voluntaria.

Así pues, se tiene que quien comete un delito a sabiendas o con pleno conocimiento de lo que hace y  del resultado que se va a causar, comete un delito doloso y éste tiene un tratamiento diferente al delito culposo.

Le recomendamos leer tambiénTipos y clases de tentativa.

Clasificaciones del dolo

Antes de entrar a explicar dicha clasificación, es precioso recordar que el dolo en Colombia se encuentra definido en el Artículo 22 de su Código Penal, donde se advierte que una conducta es dolosa, «cuando el agente conoce los hechos constitutivos de la infracción penal y quiere su realización».

Por otro lado, la definición del dolo en el Código Civil colombiano, se encuentra en su Artículo 63, donde se menciona que éste «consiste en la intención positiva de inferir injuria a la persona o propiedad de otro».

Dolo bueno y dolo malo

Es una antigua clasificación del dolo en el Derecho Romano y que ya se encuentra en desuso. Llamaban “dolus bonus” a las astucias lícitas, maquinaciones que podían hacerse contra el ladrón o enemigo sin sanción legal. Al dolo malo Labeón lo definió como toda falacia, astucia o maquinación destinada a engañar a otro. Este dolo, en la antigüedad, donde predominaban solo las formalidades para dar validez a los actos jurídicos, era irrelevante, salvo que el acuerdo contuviera la “clausula doli”.

Solo podía alegarse el dolo en los contratos de buena fe. En el Derecho Pretoriano es considerado un vicio de la voluntad, pues si no hubiera existido, la otra parte no hubiera dado su consentimiento al acto. Para su defensa el pretor creó varios remedios como la “actio doli”, para obtener la reparación del perjuicio, la “exceptio doli”, para no cumplir su parte del contrato y la “restitutio in integrum propter dolum” para volver todo a su estado anterior.

En el Derecho justinianeo el negocio donde existió voluntad viciada por dolo, fue considerado nulo, si era un contrato de buena fe, y anulable, si se trataba de un contrato de derecho estricto.

Dolo principal e incidental

El dolo principal es el engaño o astucia que determina la voluntad del sujeto al que va dirigido. El incidental, no determina la voluntad de la víctima, que igual hubiera celebrado el acto jurídico, pero lo hace en condiciones más perjudiciales.


Para que se determine la anulación del acto jurídico debe tratarse de un dolo principal (Artículo 932 Código Civil argentino), además debe ser grave, que no haya habido dolo recíproco y que ocasione un daño considerable.

El acto denunciado como doloso con las características enunciadas, es anulado, si se prueban tales calificaciones y da lugar a la indemnización de daños y perjuicios. La víctima puede optar por dejar subsistente el acto y reclamar la indemnización. Si hubo dolo incidental, el acto no es anulable pudiéndose reclamar daños y perjuicios.

Dolo directo e indirecto

Ésta es otra clasificación del dolo. Cuando proviene el engaño de alguna de las partes que intervienen en el acto jurídico, se trata de dolo directo; es indirecto si la astucia maliciosa proviene de un tercero. En este caso el acto es igualmente anulable si reúne los requisitos de ser determinante, grave, y no recíproco.

Dolo positivo y negativo

El dolo positivo son conductas efectivas del autor del engaño tendientes a torcer o forzar la voluntad de la víctima. Las omisiones dolosas son ocultamientos voluntarios o conscientes que determinen la voluntad de la otra parte. En este caso se asimilan los dos supuestos, y si reúne las características antes mencionadas anulan el acto.

Dolo grave y dolo grosero

Para que el dolo anule el acto debe ser lo suficientemente bien tramado, para que una persona de inteligencia media pueda ser víctima del ardid.


Si es tan grosero que cualquier persona puede darse cuenta de la mentira, no podrá alegarse la nulidad del acto. Esta es la opinión de la doctrina francesa y entre los autores argentinos es defendida por Salvat, Borda y Machado.

Dolo en derecho penal

En el Derecho Penal podemos distinguir tres clases de dolo:

  • El dolo directo, cuando la conducta delictiva ha sido tenida en cuenta y motivó al sujeto a actuar teniendo en consideración el fin ilícito. Ejemplo: una persona con un arma de fuego decide robar un local de negocios.
  • El dolo indirecto no es tenido como un fin en sí mismo pero es un medio para cometer el hecho principal. Ejemplo: cuando alguien para robar en una estación de servicio, mata al sereno que la custodiaba.
  • El dolo eventual surge como una posibilidad de ocurrencia no necesaria. Ejemplo: Una persona maneja a excesiva velocidad, con un coche preparado para carreras, y mata a un transeúnte.

Tipos de dolo

Así las cosas, se tienen los siguientes tipos de dolo en el Derecho penal.

Dolo directo de primer grado

El dolo en primer grado, se da cuando la realización de la conducta (y el resultado en los delitos materiales), es el fin que el sujeto se proponía alcanzar.

Existe una completa correspondencia entre lo que el sujeto activo quería y el suceso externo que ha tenido lugar. (A dispara contra B porque quiere matarlo y le causa la muerte).

Dolo directo de segundo grado

Denominado por otros autores dolo de consecuencias necesarias (según Sainz Cantero) o dolo indirecto (según Quintero Olivares).

Se da cuando se produce un resultado no querido directamente pero que es consecuencia necesaria y está inevitablemente unido al resultado que se pretende conseguir, de tal forma que si esto último se produce se producirá siempre, también, aquel.

Ejemplo, el que coloca un explosivo en un bus de turismo para matar a su conductor y lo consigue. En el homicidio del conductor se deberá apreciar un dolo directo de primer grado. En el delito de daños causados en el coche un dolo directo de segundo grado.

Dolo eventual

En torno al dolo eventual por otros denominados dolo condicional o dolo indirecto, se han formulado diversas teorías.

Teoría del consentimiento o aceptación

Si en el dolo directo de segundo grado el autor se representa el resultado accesorio como consecuencia inevitable de la consecución del resultado principal, en el dolo eventual tal resultado se presenta como posible (eventual) y el agente acepta o consiente su producción.

Así lo podemos definir como «la voluntad que consiente o acepta el resultado criminal representado en la mente del sujeto sólo como posible».

Dos elementos del dolo son necesarios según esta teoría para poder afirmar que estamos en presencia del dolo eventual:

  1. Que el sujeto se represente el resultado típico como probable.
  2. Que el sujeto consienta o acepte el mismo para el caso que se produzca.

Teoría de la probabilidad

Esta teoría exige menos requisitos que la teoría del consentimiento para afirmar la existencia del dolo. Es suficiente que el autor se haya planteado la posibilidad de que el resultado pudiera producirse y a pesar de ello haya actuado.


Prescinde pues, de indagar si el sujeto consintió o no consintió, por entender ante todo que no es preciso político criminalmente saberlo y, en segundo lugar, porque esta averiguación psicológica ofrece dificultades enormes.

Teoría ecléctica

Un sector de la doctrina se inclina por una postura ecléctica que combina los criterios anteriores. Se exige por una parte, que el sujeto «tome en serio» la posibilidad de la producción de un delito y por otra, que el mismo «se conforme» con dicha posibilidad, aunque sea a disgusto.

Dolo de peligro

Esta clase o tipo de dolo, suficiente para la realización dolosa de algunas clases de delito (delitos contra la salud pública, contra la seguridad del tráfico, etc.), se da cuando el sujeto quiere o acepta la puesta en peligro de bienes jurídicos, aunque no quiere su lesión (según Sainz Cantero).

Dolo genérico y dolo específico

Tradicionalmente se venía distinguiendo entre un dolo genérico y un dolo específico o duplicado acorde, por lo general, con la distinción entre tipos genéricos y tipos específicos agravados.

En conclusión, actuar con dolo es actuar con intención de causar el resultado que la norma prohíbe y busca evitar y por eso mismo, en el derecho penal y civil, éste conlleva sanciones más severas; un ejemplo de ésto o de delito doloso es el típico «homicidio doloso», en el que una persona dispara a la otra con el fin de matarle.

Suscríbase gratis
I agree to have my personal information transfered to MailChimp ( more information )
Suscríbase a nuestras noticias y reciba todos los artículos y noticias jurídicas de su interés, en su correo sin costo alguno.
No generamos spam. Su dirección de correo electrónico, estará protegida por nuestra política de protección de datos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.